Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna, quien se desempeñaba como delegado de la Fiscalía General de la República en el estado desde al menos 2019, fue víctima de un brutal atentado en Reynosa. El ataque ocurrió alrededor de las 18:00 horas sobre el bulevar Miguel Hidalgo, frente al Hotel Engrei, cuando su camioneta Cadillac negra fue alcanzada por granadas y posteriormente incendiada.
Tras la explosión, Vázquez Reyna logró salir del vehículo, pero fue rematado a tiros por un grupo armado que llegó en una camioneta blanca, según coinciden múltiples versiones y videos captados por testigos. El cuerpo quedó en el pavimento, junto al vehículo incendiado.
La escena se convirtió en un operativo policiaco masivo: se reportaron bloqueos en varios puntos de la ciudad —incluyendo Jarachina Norte y Sur, puentes gemelos y zonas del Parque Industrial del Norte— y se desmovilizaron vehículos de civiles que fueron arrebatados por los agresores para usarlos como bloqueos improvisados.
Perfil de Vázquez Reyna
Ernesto Vázquez Reyna era una figura clave en la lucha contra la delincuencia organizada en Tamaulipas. Su labor incluía coordinar investigaciones federales de alto impacto: narcotráfico, tráfico de armas y posibles delitos electorales, entre otros. Pese a que su perfil público era discreto, operaba en uno de los estados más violentos del país y estaba en posiciones que implicaban alto riesgo.
Reacción del gobierno
El gobernador Américo Villarreal Anaya condenó el ataque a través de redes sociales, expresó su solidaridad con la familia del funcionario y refrendó la colaboración entre el gobierno estatal, federal y la FGR para esclarecer el crimen y buscar justicia y paz . La FGR ya atrajo la investigación del caso, y la Fiscalía estatal se dijo dispuesta a coadyuvar plenamente en las indagatorias .
Contexto e implicaciones
Este homicidio se considera un ataque directo a una autoridad federal. En una zona como Tamaulipas, donde operan cárteles del Golfo y del Noreste, el asesinato de un servidor público de este nivel representa una señal de agresividad y desafío a las instituciones del Estado. Además, se han reportado después múltiples movilizaciones y enfrentamientos en la ciudad, lo que sugiere que pudo tratarse de una ofensiva criminal coordinada