Dinamarca suspende por precaución y hasta nuevo aviso el uso de la vacuna contra COVID-19 de AstraZeneca, luego de que presentaran casos de formación de coágulos sanguíneos en personas vacunadas.
Lo anterior fue informado por autoridades sanitarias, quienes explicaron que a pesar de que no se puede concluir que exista un vínculo entre dicha vacuna y los coágulos de sangre, es preferible suspender su aplicación.
Por su parte, Austria ha retirado un lote de la misma vacuna, después de que a una persona se le diagnosticara una trombosis múltiple y falleciera a los diez días de su vacunación.