Millones de estadounidenses continúan dejando sus empleos cada mes ante las nuevas oportunidades creadas por la reactivación de la economía tras las restricciones por la pandemia, aumentando una inédita escasez de mano de obra.
El jueves, el Departamento de Trabajo anunció las nuevas inscripciones semanales a los subsidios por desempleo en Estados Unidos cayeron a la semana pasada a su nivel más bajo desde septiembre de 1969.
Entre el 28 de noviembre y el 4 de diciembre, 184.000 personas se inscribieron para recibir estas ayudas, una caída de 43.000 con relación a la semana anterior.
Pero sobre todo, este descenso en los pedidos de prestaciones muestra que los empleadores dudan en dejar ir sus trabajadores, en momentos en que los puestos vacantes son numerosos, la demanda de los consumidores, elevada, y la disponibilidad de mano de obra es menor a los meses previos a la pandemia.