El pasado 16 de diciembre, falleció Alimihan Seyiti a los 135 años de edad, de causas naturales, en compañía de sus familiares.
Quien fuera declarada oficialmente como la persona viva más vieja de la nación en 2013 por la Asociación China de Gerontología y Geriatría.
De acuerdo con lo relatado por su nieto, Kuerban Nuer, se fue a dormir escuchando música en la radio mientras movía los pies al ritmo de las canciones.
Seyiti nació un 25 de junio de 1886 según su tarjeta de identidad oficial, en la ciudad de Komuxerik, en la provincia de Xinjiang, al oeste de China, durante la dinastía imperial Qing.
Se casó en 1903 y adoptó un niño y una niña con su esposo que falleció en 1976; actualmente sobreviven 43 de sus nietos y bisnietos.