Ante los hechos ocurridos en Córdoba contra policías estatales y municipales, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez descartó que se trate de presión de grupos delictivos, pero sí de molestia por no dejarlos actuar, pues en Veracruz no hay pactos con criminales.
Afirmó que a partir de la detención de una persona que estaba presuntamente inmiscuida en secuestros y que pertenecía a una banda delictiva, además de jefes de plaza de otro grupo, por eso andan molestos.
Por ello, aseveró que la decisión de este Gobierno es firme y clara: “cualquier grupo o persona que atente contra la tranquilidad, contra el derecho a vivir libremente de las personas, tendrá que atender lo que la ley le está dictando en su contra”.