Impusieron un castigo de diez reatazos a quien no use el cubrebocas, en el municipio de Coyuca de Catalán, en el estado de Guerrero.
Como medida extrema ante la desesperación y el temor de contraer el COVID-19, los propios pobladores del lugar buscan contenerlo dando diez reatazos al que no traiga el cubrebocas.
A través de redes sociales se difunden videos que muestran a los pobladores imponiendo su nuevo método, en una zona en donde resulta cotidiano traer al hombro un arma larga.
Pese a que el gobierno del estado condenó la medida de los reatazos, los pobladores armados continúan deteniendo a todo aquel que sea visto sin portar cubrebocas y propinándole los respectivos golpes.