Ayer jueves Corea del Norte disparó un misil balístico intercontinental (ICBM), ante la indignación de Corea del Sur y Japón por el ensayo más potente de Pyongyang desde 2017.
La mañana de este viernes, la agencia estatal norcoreana KCNA confirmó que el disparo de "un nuevo tipo" de ICBM, llamado Hwasong-17, había sido ordenado por el líder norcoreano, Kim Jong Un, y que el proyectil alcanzó su objetivo en el mar de Japón.
En Seúl, el ejército surcoreano anunció el lanzamiento de misiles tierra, aire y mar como respuesta, algo que Japón tildó de "escandaloso e imperdonable" el disparo del proyectil, que cayó dentro de su zona económica marítima exclusiva.
La Casa Blanca condenó "firmemente" el ensayo que "aumenta inútilmente las tensiones" y se comprometió a "tomar las medidas necesarias para asegurar la seguridad del territorio estadounidense, de Corea del Sur y Japón", dijo su portavoz Jen Psaki.