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21 de abril del 2022

El Parlamento nicaragüense de mayoría oficialista ha cancelado este miércoles un total de 25 oenegés, sumando casi 160 las anuladas desde el año 2018, cuando el presidente Daniel Ortega inició una persecución contra organizaciones de la sociedad civil.

 

Con un total de 74 votos a favor, los diputados anularon a dichas ONGS, entre las que se encuentra la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), la cual era la última entidad de ese ámbito que quedaba en pie en Nicaragua.

 

Con esta nueva embestida las opciones de denunciar las arbitrariedades del gobierno de Ortega quedan anuladas, han alertado algunos expertos consultados por la Voz de América puesto que las que quedan se encuentran sin estar constituidas legalmente.

 

El oficialismo también canceló organizaciones que trabajan con la niñez y la adolescencia, como CODENI, así como otras que promueven la literatura como la Fundación Luisa Mercado, del expresidente de Nicaragua Sergio Ramírez, exiliado en España.

 

El oficialismo argumentó que las oenegés supuestamente incumplieron con sus obligaciones conforme a las leyes que regulan a los organismos sin fines de lucro y con registrarse como agentes extranjeros siendo sujetos obligados por recibir fondos del exterior.

 

“Han obstaculizado el control y la vigilancia del Departamento de Registro y Control de Asociaciones Civiles sin Fines de Lucro del Ministerio de Gobernación”, indicó el informe presentado por el diputado oficialista Filiberto Rodríguez.

 

Los señalamientos del gobierno no tienen cabida, aseguran algunos dirigentes de las organizaciones anuladas este miércoles, tal y como lo expresó en conferencia de prensa el director de la CPDH, Marco Carmona, que expresó que los informes económicos fueron presentados ante el Ministerio de Gobernación sin que los hayan recibido.

 

A la CPDH, que cumpliría este miércoles 45 años desde su fundación, tampoco se le permitió registrarse como agente extranjero, indicó Carmona.