Ante la ola de violencia que azota el país, el presidente Andrés Manuel López Obrador, pidió a los criminales “que ya le bajen”.
Fue durante su visita al estado de Tamaulipas, al Hospital Rural de Soto la Marina, donde el jefe del ejecutivo federal hizo este llamado al referir que la delincuencia es como la corrupción, “fuchi, guácala”, porque nadie la quiere.
“Hay menos inseguridad, ha ido bajando, se ha ido serenando. Tenemos más problemas en Nuevo Laredo con un grupo beligerante y les estamos llamando a que le bajen y que ya todos nos portemos bien. Ya al carajo la delincuencia. Fuchi, guácala. Es como la corrupción fuchi, guácala”, externó.
El mandatario sostuvo que las mamás son las que sufren más y por eso garantizó que habrá trabajo y educación para todos los jóvenes.
Ante el recrudecimiento de la inseguridad en Tamaulipas, el presidente dejó en claro que no aplicará el “modelo del garrotazo que convirtió al país en un cementerio” y mandó al carajo a la delincuencia.